Pagan US$ 300 mil por mes por aviones que no vuelan

Por Matias Barberia - Perfil.com via Desarrollo y Defensa

A 35 kilómetros del centro se ve casi a simple vista el resultado de las erráticas gestiones de la aerolínea de bandera. Una veintena de aeronaves inutilizadas, abandonadas y en franco deterioro. Parte de ellas son propiedad de la empresa pública. Otras pertenecen a empresas que las rentaron bajo contratos leoninos que consumen un presupuesto sideral.

Como resultado del colapso de la administración del grupo español Marsans en Aerolíneas Argentinas y Austral, las empresas ahora virtualmente en manos del Estado cuentan con 25 aeronaves que no tienen posibilidades de volver a volar. Una decena de ellas, además, son propiedad de terceros, y por lo tanto suponen una sangría de US$ 300 mil por mes a las dos empresas aéreas, sólo por tenerlas estacionadas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y otras terminales aéreas del país.

Desde el inicio de la injerencia estatal en Aerolíneas, en julio de 2008, en el Centro Técnico de Mantenimiento de Aerolíneas Argentinas en Ezeiza comenzó la acumulación de aeronaves obsoletas. Con los meses, se formó un pequeño cementerio de aviones que es fácilmente visible desde la autopista Ricchieri. Es el estacionamiento más caro de la Argentina: le cuesta al Estado US$ 416 la hora, unos US$ 10 mil por día en una factura que ahora pagamos todos.

En julio del 2008, de un total de 84 aviones de Aerolíneas Argentinas y Austral, sólo 26 estaban en condiciones de volar. Hoy son 47 las aeronaves que prestan servicio regular. Otras 12 están en mantenimiento. El resto, unas 25, no tienen utilidad alguna.

Esta costosa piedra en el zapato de las dos empresas públicas está compuesta por nueve Boeing 737-200, que se utilizan para rutas de cabotaje y destinos regionales a países limítrofes. Si bien no están en condiciones de volar, sus dueños siguen percibiendo un alquiler (?).

Otros 15 artefactos, nueve 737-200 y seis 747-200 desactivados, están inutilizados por ser parte de la convocatoria de acreedores de la empresa, acumulan óxido en los hangares del país.

“Los 15 aviones propiedad Aerolíneas-Austral se usan para extraer repuestos. Las otros 10 pertenecen a leasors, como Triton y Sky, que alquilan los aviones, y nos cuestan unos US$ 300 mil por mes”, explicó a PERFIL una alta fuente de la empresa. “Esos aparatos están en una situación contractual compleja, no es fácil deshacerse de ellos.

Las alternativas que tenemos son, o bien repararlos y devolverlos en condiciones de vuelo, o indemnizar a los leasors”, explicó. “Sacárselos de encima es dificilísimo, porque son el resultado de contratos leoninos que firmó la anterior administración. Lo poco que se puede hacer es negociar con el leasor para que se baje el costo del alquiler”, sostuvo Ricardo Cirielli, secretario general de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA). “Los contratos fueron muy favorables para los leasors, aunque no tanto para la empresa. Para más complicaciones, son aviones que ni siquiera pueden ser volados fuera de la Argentina, porque no cumplen con normas ambientales básicas”, concluyó.